Nosotros en 1913

En 1913 el Cadete Guillermo López Portillo y Weber, alumno fundador del Franco Inglés y tam­bién alumno fundador del Colegio Militar, acompañó hasta Palacio al Presidente Don Francisco I. Madero.

Hasta este momento las cosas habían marchado favorablemente, pero llegaron los años difíciles de 1914, 1915 Y 1916. Muchos profesores extranjeros tuvieron que regresar a Francia y el número de alumno tuvo que reducirse, durante algunos años, entre 300 y 400.

Y cómo olvidar a las Maestras que dieron toda su ternura, firmeza y dedicación a los Parvulitos del "Colegio   Chico": Madame Theodosie, Madame Rosa y la Srta. Rodríguez, que tenían que vérselas con chiquilines traviesos como José Pria Noriega, Miguel Barrios Gómez, George West, Rueda, Garduña, Rivero, Antonio Ibarrola, Francisco Villagrán, etc.

Anotarnos algunos datos curiosos de esos años: El Colegio contaba con salones perfectamente acondicionados y un patio de 9,750 m2.

El "Colegio Chico" es el de los Párvulos, el "Colegio Grande" es el de los mayores. Hay servicio de trenes que llegaban hasta media cuadra del Colegio  .

Los alumno entran a las 8 de la mañana y salen a las 5 de la tarde, si son medio internos. Si no lo son, van a comer a sus casas y regresan para las clases de la tarde.

Cada clase dura una hora seguida de un corto recreo.Cada semana hay concursos entre los alumnos sobre las materias que cursan.

Las cuotas en aquellas épocas eran: Inscripción: 5 pesos anuales. Colegiaturas: Párvulos: 8 pesos; Primaria: 9 pesos; Secundaria: 12 pesos y la Preparatoria: 20 pesos.

Las clases se imparten en español y francés. Al principio de la década de los veintes, dadas las dificultades por las que atravesaba el Colegio, hubo un amago de clausura por parte de sus directivos; pero, reunido todo el cuerpo profesoral, se decidió continuar arrostrando todo lo que pudiera sobrevenir.